Ramón Bilbao Reserva 2001
De aquella primera bodega que Ramón Bilbao fundó en 1924 queda poco si se fija uno en las instalaciones y en la evolucionada elaboración. Sí persiste el espíritu que heredó don Ramón y luego su descendencia, y desde hace unos pocos años el grupo Diego Zamora, que le ha transmitido el nuevo ímpetu de modernización que cualquier bodega que hoy se precie necesita cada cierto tiempo.
La empresa compró las bodegas en 1999 y procedió a un buen lavado de cara de las instalaciones para centrarse en la crianza y el cuidado de grandes vinos, continuando la tradición de Haro y aprovechando las décadas acumuladas en las espaldas de una enseña de la Rioja Alta. La mayor parte de los viñedos son de Haro, a los que se suman los que poseen en pueblos cercanos.
Las Bodegas Ramón Bilbao producen los vinos típicos por su crianza, mejores con el envejecimiento, y se benefician del clima, el cercano Ebro, suelos complicados y viñas de las de toda la vida.
Tienen muchos, pero el Ramón Bilbao Reserva 2001 es más que apropiado. Como todos los de la producción de la bodega, empieza por una vendimia manual –normalmente a principios de octubre– para tomar cuerpo en depósitos de acero inoxidable.
El Reserva 2001 procede de cuatro fincas emblemáticas. La tempranillo riojano aporta el 90%, más un 10% de mazuelo y graciano. La crianza dura veinte meses en barricas de roble americano, para ser posteriormente embotellado y así reposar y envejecer otros veinte meses. De color cereza intenso, cacao, café y madera dominan en los aromas, para dejar sentir un vino de carácter, con un agradable recuerdo a madera.