Parador de Zamora

Una vez más, quizás un día de esos de invierno que hielan la sangre y los nervios del Románico, unas mentes brillantes decidieron que el Palacio de los Condes de Alba y Aliste, uno de los edificios señeros de Zamora, se sumara a la lista de Paradores de Turismo. Ubicado en pleno centro, en lo que siglos antes fue una alcazaba, Dios quiso que sus sucesivos propietarios mantuvieran el aire medieval hasta hoy: armaduras, tapices, candiles, mobiliario… incluso algún retoque tardío que vino a embellecer oportunamente su aire nobiliario.

Más de cinco siglos después, aún debemos agradecer a Enrique Enríquez de Mendoza, el primer conde de Alba de Liste, un individuo espabilado y adinerado, tío del rey, que decidiera construir un palacio en la que entonces era una ciudad en constante combate. El edificio duró poco y, tras ser arrasado años después, el cuarto conde lo reedificó. Pese a los embites de los comuneros, traiciones, discrepancias con los reyes, épocas de hambre y guerras, el hoy Parador se mantuvo firme, y hasta esplendoroso con joyas que, dicen, el cuarto conde sustrajo de la Catedral.

Hoy el Parador enmudece en las noches de invierno zamorano y parece reír desde la primavera. El claustro renacentista y sus escaleras fijan la vista del huésped, el de todos los tiempos. Porque hasta en lo que podrían denominarse guías del viajero primitivo se invitaba ya a visitarlo.

Hasta el siglo XX bien entrado fue hospicio, y antes lugar de reposo de reyes. Las habitaciones –con camas con dosel– unas con vistas a la Plaza de Viriato, otras sobre el Duero, sugieren siempre con prudencia un reposo después de conocer el restaurante del Parador.

Ficha Técnica

Parador de Zamora.
Condes de Alba y Aliste. Plaza de Viriato, 5. 49001 Zamora.
Tf: 980 51 44 97.

46 habitaciones y 6 suites.
Precio: desde 118€ hasta 193€. Dispone de tres salones especiales para convenciones o celebraciones, más varios salones adicionales.

zamora@parador.es