| Rusticae |
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Palacio de la Serna
No se equivoca quien piense que estamos en la casa más singular de Ballesteros de Calatrava. Singular por el continente –una gran casa de fines del XVIII de estilo neoclásico y corte racionalista– y por el contenido –el propietario, Eugenio Bermejo, es un artista plástico que ha dejado su impronta en muchos rincones del establecimiento–.
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| Rusticae |
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El sello más auténtico
Una fina lluvia riega L'Estació, en Bocairent; el
fuerte viento atlántico sacude los muros de San Roque, en
Tenerife; y un sol tímido juguetea en Mas Passamaner, en la
Selva del Camp. Armoniosos, rústicos, elegantes,
modernistas, clásicos, campestres, cálidos, detallistas,
tradicionales, coloristas, de diseño... Todos los hoteles
de Rusticae destilan su propia personalidad, su sello de
originalidad que conjuga la explotación de lo entrañable
con el cuidado, el detalle de lo hermoso.
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| Hotel El Tiempo Perdido |
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La intención fue clara:
crear un pequeño hotel de lujo alejado de toda perturbación,
una exclusividad aislada. El Tiempo Perdido es uno de esos
hoteles exquisitos, un placer sólo para unos pocos.
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| Hostal de Buen Amor |
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Cuando el viajero al Hostal de Buen Amor tiene una primera
impresión al ver el exterior de desencanto, de haberse
equivocado, pero ese efecto acaba al traspasar el umbral.
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| La Posada de Campoo |
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¡Por fin un alojamiento rural como Dios manda! La
Posada de Campoo, por muchos acertados motivos, se ajusta
y supera lo que buscamos en un establecimiento así,
que sirve de base para recorrer por el día las maravillas
románicas palentinas, y al empezar a caer la tarde
para recuperar el fuelle que nos quita el camino. Pero hay
que ir por partes.
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